[Poesía y música en el Quijote]
ste programa pretende rendir homenaje a Miguel de Cervantes y a su novela Don
Quijote de la Mancha, obra impregnada de la lírica popular hispánica de su
tiempo, que valora y valida la poesía, la música y el canto como patrimonio del
pueblo; tesoro expresivo de los que no tienen otro patrimonio o título más que
sus vidas, sus penas y sus alegrías.
Este
programa pretende ser un soplo de aquella pasada primavera en tierras
españolas, cuando poesía y música inundaban el alma de caballeros, dueñas y
doncellas, los juegos de los niños, el orgullo de los reyes, el recreo de los
viejos y los cuadernos de los maestros compositores.
A
partir del trabajo exhaustivo de recopilación y crítica contenido en los dos
tomos del Nuevo corpus de la antigua
lírica popular hispánica de Margit Frenk, que reúne poesías, coplas,
refranes, pregones, adivinanzas -anteriormente dispersos en un sinfín de
manuscritos, pliegos sueltos y cancioneros- organizados en grandes bloques
temáticos, el grupo Segrel se ha dado a la tarea de, aprovechando esta magna
obra, acudir a las fuentes musicales que el propio corpus refiere y montar un repertorio que muestre la riqueza
musical con la que aquellos versos líricos se vestían en los tiempos antiguos,
convertidos en un arte dotado de la sencillez emanada de la cotidianidad de la
gente común del campo y de las villas, pero destilado por el gusto refinado y
el trabajo minucioso y experto de los músicos profesionales de la España de los
siglos XV al XVII.
Las
fuentes musicales que nutren el repertorio para este concierto son el
Cancionero Musical de Palacio, el Cancionero de Upsala, el Cancionero de Juan
Vásquez, entre otros, cuya escritura polifónica con las voces por separado
permite interpretaciones que van desde el conjunto coral hasta un solo
instrumento (como las versiones realizadas por los vihuelistas de la época como
Mudarra o Fuenllana). También puede observarse al recorrer estas composiciones
una gama de colores que oscilan entre lo netamente popular y el producto de la
destreza personal de músicos preparados.
Los
versos líricos de tipo popular que Cervantes intercala a lo largo de la novela
tenían una función sonora para el lector de su época, ya que están relacionadas
con formas poético-musicales que en aquel tiempo eran del dominio común: el
villancico -forma predominante en la canción popular, ya sea amorosa o
burlesca-, el romance -forma tradicional de la poesía narrativa-, la zarabanda,
la chacona. Además describe el uso del laúd y la vihuela en el acompañamiento
de las canciones, y del pandero y
castañuelas para las danzas.
Siendo
el son huasteco, un género lírico vivo descendiente de la antigua lírica
popular hispánica, puede ilustrar de maravilla la relación entre la novela y el contexto que brinda el
arte popular.
El
grupo Segrel utiliza para la interpretación y recreación de este repertorio,
instrumentos musicales muy comunes en aquellos tiempos, que forman parte del
universo sonoro donde floreció el arte lírico medieval-renacentista y que
transportan automáticamente al pasado a intérpretes y escuchas.
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